Cao de Benós: “Obama está estudiando posibilidades de ataques nucleares preventivos sobre Corea del Norte”

  • “El Parlamento norcoreano teóricamente podría votar a favor de implementar un sistema decadente capitalista o un sistema pro-americano”.
  • “Si EE. UU., Francia, Reino Unido, Israel, Pakistán o India tienen armas nucleares, ¿por qué no las va a tener Corea del Norte? Es su derecho soberano”.
  • “La única forma de que los ciudadanos de un país sean dueños de su destino y voten sus propias leyes sin influencia extranjera es mediante la autarquía”.
  • Sobre el hackeo a Sony Pictures de 2014: “Corea del Norte tiene cosas mucho mejores que hacer; si hubiera sido Corea lo diríamos claramente”.
  • “Bajo la Administración Clinton estaba prevista la firma definitiva de la paz de la guerra de Corea. Bush destruyó este progreso”.
  • “La política ultranacionalista de Trump beneficiaría al escenario internacional, aunque EE. UU. se hundiría en el abismo total”.
  • “George Orwell es un escritor totalmente mediocre, idealizado probablemente gracias a la propaganda norteamericana y al sistema capitalista”.

Cao de Benós (Tarragona, 1974) es la única persona occidental que ha obtenido un puesto de representante por parte del Gobierno de Corea del Norte. El 16 de febrero de 2002, con motivo del aniversario de Kim Jong-il, se le concedió la posición honoraria de delegado especial del Comité de Relaciones Culturales en el Extranjero de la República Popular Democrática de Corea. Además, dispone de nacionalidad norcoreana de forma honoraria.

Según cuenta, su interés sobre Corea del Norte comenzó cuando tenía 16 años de edad. Desde entonces, y por ser una persona “revolucionaria y creyente en el comunismo”, ese interés se convirtió en pasión, por lo que decidió crear la Asociación de Amistad con Corea para entablar lazos entre España y el país asiático.

Para realizar esta entrevista me cito con Cao de Benós en el Pyongyang Café, una cafetería situada en Tarragona, a poca distancia de la estación de tren. El propio Cao de Benós la define como “un pequeño rincón de Corea del Norte”. Desde luego, la decoración está muy elaborada: una de las paredes está pintada con la bandera de Corea del Norte, cuadros de propaganda norcoreanos salpican las paredes, amén de estanterías repletas de libros… Para beber yo opto por un té oriental, y comenzamos la entrevista…

RELACIONES COREA DEL NORTE – ESTADOS UNIDOS

PROGRAMA NUCLEAR NORCOREANO

DERECHOS HUMANOS

IDEOLOGÍA, POLÍTICA, RELIGIÓN Y ECONOMÍA DE COREA DEL NORTE

RELACIONES COREA DEL NORTE – NACIONES UNIDAS

RELACIONES COREA DEL NORTE – ESTADOS UNIDOS

El segundo mandato del presidente Obama está llegando a su fin. ¿Cómo han sido, en términos generales, las relaciones entre Corea del Norte y EE. UU. durante este segundo mandato?

Básicamente igual que en su primer mandato. Han sido de las peores en la historia entre EE. UU. y la República Popular Democrática de Corea porque Obama, a pesar de haber ganado el Premio Nobel de la Paz sin realmente tener méritos para ello (ha desarrollado más guerras internacionales y ha matado a muchos civiles inocentes), ha llevado la situación a realmente un enfriamiento casi absoluto.

Ha continuado con maniobras militares nucleares; de hecho, han cesado hace prácticamente nada las últimas maniobras militares nucleares norteamericanas y está actualmente estudiando posibilidades de ataques nucleares preventivos sobre la península. Por lo tanto, puedo decir claramente que nuestro sentimiento es que con Obama [las relaciones bilaterales] han sido incluso peor que durante la época de Bush.

¿Cómo afectó a las relaciones bilaterales el ciberataque a Sony de 2014, teniendo en cuenta que EE. UU. amenazó con incluir de nuevo a Corea del Norte en la lista de Estados patrocinadores del terrorismo?

Corea del Norte tiene cosas mucho mejores que hacer que hackear las cuentas de Sony Pictures. Esto ha quedado demostrado por gigantes de la industria de seguridad como McAfee: se usaron direcciones falsas.

Yo también puedo falsificar un e-mail, poner como origen una IP de EE. UU., y poner que viene de la Secretaría de Estado. Hasta un niño de 8 años puede hacer eso hoy en día. Igualmente sucedió en este caso con Sony Pictures.

Desde luego, estamos totalmente en contra de la película The Interview, que no solo insultaba continuamente al país y a nuestro líder, sino que además era asesinado en la película, como si fuera un acto terrorista contra nuestro líder en el país.

Pero como digo, tenemos cosas que hacer mucho más importantes, y de hecho era absurdo dedicarse a hackear Sony Pictures. Ha quedado más que demostrado que se trataba de problemas internos de la empresa y de sus propios trabajadores. Lo que pasa es que es muy fácil, de cara a los medios de comunicación y de cara a la propaganda de la propia película, decir que ha sido Corea del Norte: si hay un terremoto en el mundo, es Corea del Norte; si está lloviendo y no nos interesa, ha sido Corea del Norte la que ha provocado esa lluvia… Es absurdo. Si hubiera sido Corea lo diríamos claramente, no tendríamos ningún tapujo para decir que sí ha sido Corea la que realizó el ataque.

Por tanto, es una mera campaña de propaganda y de demonización de Corea del Norte.

Desde 1950 existe un bloqueo económico contra Corea del Norte por parte de EE. UU. ¿Cómo afecta al país este bloqueo? ¿Y a las relaciones con EE. UU.?

Desde el principio EE. UU. ha intentado implementar el capitalismo y destruir el sistema socialista del país, y una de las herramientas principales que ha usado y sigue usando es la asfixia económica: no podemos realizar transferencias bancarias internacionales, no podemos enviar cargamentos porque no podemos mover los barcos… y esto lógicamente ha tenido, desde el principio, unas consecuencias económicas importantes, pero cada vez son menos porque Corea ha aprendido a vivir con ese tipo de bloqueo y ha desarrollado su propia industria nacional independiente.

Así que podemos decir que ya desde hace años Corea está acostumbrada a vivir por sí misma, y a esquivar en muchas ocasiones este tipo de control que ejerce EE. UU.

Según el Departamento de Estado, EE. UU. ha ofrecido comida y ayuda a Corea del Norte en situaciones de emergencia. Por ejemplo, cuando se han producido hambrunas. ¿Agradece el Gobierno norcoreano estas ayudas?

Sin ninguna duda. Lo hace regularmente. Yo he estado cuando ha habido desastres naturales en Corea y ha venido ayuda de los EE. UU., de USAID.

También he estado con representantes de World Vision International, una organización evangelista mediante la cual EE. UU. da este tipo de ayudas, como la harina de trigo, y ahí han estado trabajando; ellos mismos han estado encantados del trato que han recibido en Corea del Norte, y desde luego siempre han tenido este reconocimiento.

Corea siempre ha agradecido toda la ayuda donada, no solo por parte del Gobierno de EE. UU. de forma oficial, sino de muchas ONG que, aunque no son tan grandes, han ayudado con lo que han podido.

EE. UU. y Corea del Norte no tienen relaciones diplomáticas. Suecia actúa como “poder protector” (protecting power) y proporciona servicios consulares limitados a los ciudadanos estadounidenses. ¿Cómo funciona este mecanismo?

La embajada de Suecia en Pyongyang es de las que más tiempo lleva. Es también la que lleva muchas relaciones con los países nórdicos. De hecho, la única embajada de Corea del Norte en la zona de los países nórdicos está en Suecia, en Estocolmo, y se encarga de las relaciones con ese país.

A la vez, supongo que por afinidad entre EE. UU. y Suecia, [los dos países] han llegado a ese tipo de acuerdo. Cuando ha habido algún problema con algún ciudadano estadounidense —como, por ejemplo, turistas que han cometido algún delito en el país—, normalmente el embajador sueco es el he ha hecho de intermediario con las autoridades norteamericanas.

No obstante, tenemos nuestros propios canales de comunicación directa, sobre todo a través de la delegación de Corea del Norte en las Naciones Unidas, en Nueva York. Allí tenemos a varias familias viviendo, y regularmente tratan asuntos con el Gobierno norteamericano.

A pesar de no tener relaciones diplomáticas, EE. UU. sí cuenta con algunos enviados especiales en Corea del Norte, como el Representante Especial de Políticas de Corea del Norte, el Enviado Especial para el Diálogo de los Seis y el Enviado Especial para Asuntos de Derechos Humanos. ¿Cómo son las relaciones con estos representantes?

Las relaciones dependen del tipo de actitud que lleven. Son meras marionetas de las órdenes imperialistas norteamericanas y de los intereses del Gobierno de EE. UU.

Como encargados del Gobierno, según el presidente y el tipo de política que se lleve en ese momento, van a actuar de una u otra forma; ellos no actúan por sí mismos.

Por tanto, hemos tenido muy buenas relaciones con ellos en determinadas ocasiones. Por ejemplo, bajo la Administración Clinton.

En el sentido humanitario, por ejemplo, hemos llegado a tener decenas de marines norteamericanos en Corea del Norte buscando los restos de marines que cayeron durante la guerra de Corea para repatriarlos. Es decir, hemos llegado a tener colaboración a nivel militar entre el Ejército Popular de Corea y EE. UU.

[Sin embargo], todo esto va a depender muchísimo de las órdenes que se les den desde la Casa Blanca. Actualmente, debido a la política hostil de la Administración Obama, las relaciones no son buenas, porque solo se limitan a sancionar y a intentar destruir nuestro sistema de varias maneras posibles. Cuando vean que no lo pueden hacer de manera económica, van a intentar proceder a la invasión militar como hicieron, por ejemplo, con Libia, y como están haciendo con Siria actualmente. Pero bueno, saben hasta qué punto pueden llegar porque su nivel de inteligencia creo que es suficiente como para saber que una guerra nuclear se extendería por todo el mundo y que eso no es factible.

¿Estos representantes viven en Pyongyang?

No. Estos representantes viajan de forma regular cuando les mandan o cuando quieren tener alguna reunión. En ocasiones las reuniones se realizan en terceros países o en el marco de reuniones del ASEAN (Asociación de Naciones del Sudeste Asiático): hay una reunión general, y luego hay reuniones internas privadas y negociaciones.

Realmente no hay ningún representante del Gobierno de EE. UU. de forma regular en Corea del Norte. Sí hay ciudadanos norteamericanos que son miembros de otros organismos de las Naciones Unidas —como Unicef o el World Food Programme— residiendo en Pyongyang, pero no actúan como representantes directos del Estado norteamericano, sino como representantes de Naciones Unidas con pasaporte norteamericano.

Desde el inicio del siglo XXI, EE. UU. ha tenido tres presidentes: Bill Clinton (hasta el 2001), George W. Bush (hasta el 2009) y Barack Obama. ¿Cuál de las tres administraciones ha tenido mejores relaciones con Corea del Norte?

Sin duda [la Administración de] Bill Clinton. Como presidente, William Jefferson Clinton al principio empezó también de forma bastante autoritaria —de hecho, planeó también ataques sobre nuestras centrales nucleares, que en ese momento eran centrales nucleares de estudio, laboratorios básicamente—, pero al conocer la capacidad de Corea, y Corea retirarse del Tratado de No Proliferación Nuclear, se vio obligado a adoptar una postura más de diálogo en vez de enfrentamiento.

Eso llevó a la firma de un acuerdo en Ginebra en 1994, mediante el cual EE. UU., usando la Korean Peninsula Energy Development Organization (KEDO), una organización en la que también estaba la Unión Europea, entregaría reactores de agua ligera gratuitamente a Corea del Norte a cambio de una moratoria en el lanzamiento de misiles y en el desarrollo militar nuclear.

Estas relaciones fueron avanzando, de tal forma que fueron tan positivas que la secretaria de Estado bajo Clinton Madeleine Albright visitó Corea del Norte y se encontró con nuestro líder Kim Jong-il.

De hecho, estaba prevista la visita del propio presidente Bill Clinton a Pyongyang, el establecimiento de relaciones diplomáticas con EE. UU. y la firma definitiva de la paz de la guerra de Corea. Desafortunadamente, el Partido Demócrata, al que pertenecía Bill Clinton, perdió las elecciones, y cuando Bush entró en el poder destruyó todos estos acuerdos que se habían firmado y todo este progreso.

Si simplemente Clinton hubiera ganado de nuevo, o Al Gore las nuevas elecciones, y hubieran estado en el poder los demócratas, se habría firmado la paz de Corea y ya habría relaciones diplomáticas, pero eso estaba bajo garantía propia del presidente Clinton. Estos acuerdos no habían pasado por el Senado ni por otros organismos de control del Gobierno norteamericano. Por lo tanto, al cambiar de partido, todo eso perdió validez y, obviamente, Bush se encargó de reavivar de nuevo la llama imperialista conservadora del axis of evil, del eje del mal, donde EE. UU., como imperio, tenía que ocupar y destruir aquellos países que no eran de su agrado.

En conclusión, las mejores relaciones han sido con la Administración de Bill Clinton, luego con Bush y por último con Obama (las peores relaciones sin duda). Incluso Bush, al final de su mandato, empezó a cambiar totalmente su política con respecto a Corea del Norte.

En 2008 EE. UU. retiró a Corea del Norte de la lista de países patrocinadores del terrorismo internacional. ¿Qué tuvo que hacer Corea del Norte para ser retirada de esta lista?

Yo creo que Corea del Norte no hizo nada especial. Corea del Norte siempre ha mantenido su postura. El desarrollo militar nuclear ha sido siempre para defensa propia, para la supervivencia del país, para que el país no sea invadido y destruido como Irak y Afganistán.

Lo que pasó es que Bush cambió su política, su táctica, para pasar de un tono agresivo de halcón a un tono de paloma y ser visto como mensajero de la paz. Su imagen estaba muy deteriorada, no le valía ya esa imagen de cowboy americano. Entonces, él cambió su postura hacia una postura de entendimiento, hacia las reuniones sobre el asunto nuclear a seis bandas.

Dentro de esa imagen que él quería dar de conciliador y de persona que quiere quedar en la historia como un buen hombre, sucede este tipo de cambio de actitud. Por ello, entre otros cambios está la retirada de Corea de Norte de la lista de países sponsors del terrorismo, cuando Corea jamás ha estado involucrada en ese tipo de cosas. Pero bueno, es una lista que controla EE. UU.: mete a quien quiere y a quien le da la gana sin ningún tipo de explicación; es una medida coercitiva y totalmente arbitraria más de EE. UU.

Como digo, Bush cambió totalmente. Si uno lee los discursos del inicio de su presidencia y los discursos de 2008 verá que no tienen absolutamente nada que ver, incluso en el trato hacia nuestro líder. A nuestro líder Kim Jong-il le emitía todo tipo de insultos de forma pública. De ahí pasó a llamarle respetado secretario Kim Jong-il, respetado presidente… y a tratarle con una mínima educación.

Un medio norcoreano, DPRK Today, elogió al candidato republicano a la presidencia de EE. UU., Donald Trump. ¿Significa esto que el Gobierno norcoreano preferiría ver en la presidencia de EE. UU. a Trump antes que a Hillary? 

No es que el medio norcoreano le elogiara directamente, sino que el medio norcoreano realiza entrevistas a diferentes ciudadanos, incluso a estudiantes extranjeros que se encuentran en Pyongyang.  Creo recordar que esto fue una entrevista a un estudiante de origen chino que se encontraba en Pyongyang, quien dijo que le gustaría ver a Trump antes que a Hillary Clinton.

¿Por qué? Porque la verdad es que, en general, la opinión en Corea del Norte es que Trump sería mucho mejor, porque él quiere obligar a Corea del Sur, y a otros países satélites y títere, como España, a pagar el mantenimiento de sus bases militares absolutamente, y a pagar por su aparente protección mafiosa. Eso haría que muchos países se planteasen el destinar esos billones de dólares al mantenimiento de fuerzas extranjeras ocupando su propia nación. En el caso de Corea del Sur, actualmente creo que está pagando cerca del 50% del mantenimiento de esas bases. Representaría una carga terrible, además de una presión a nivel social. Obviamente, los ciudadanos no estarían muy contentos de que sus impuestos vayan todos hacia EE. UU.

Digamos que la política ultranacionalista de Trump beneficiaria al escenario internacional; además, él tiene un cierto respeto por otros países, otras potencias, como pudiera ser Rusia. Eso no significa que a nivel de EE. UU. fuera bien, todo lo contrario. Estoy seguro que, si Trump gana, EE. UU., que ya tiene muchos problemas sociales, se hundiría en el abismo total. Pero a nivel de Corea, desde luego le iría de perlas porque Trump no tiene esta política tan imperialista, tan expansionista, como han tenido otros presidentes o como tiene la propia Hillary, que es una persona totalmente falsa. Estoy seguro de que Hillary va a ser de nuevo Bush en sus comienzos, que es el perfil que lleva. Sin duda, Trump, en el caso de Corea, sería mucho mejor.

Otras de las cosas que ha dicho Trump es que, por lo menos, se sentaría a hablar con nuestro líder Kim Jong-un, cosa que no han hecho otros presidentes. Tanto Obama como otros presidentes se creen tan superiores, se creen dioses tan importantes, que jamás van a sentarse al mismo nivel con nuestro Gobierno, con nuestro líder. En el caso de Trump, por lo menos ha dicho que se sentaría, lo cual es un gran avance, porque si no existe una conversación, ¿cómo va a existir una paz? Primero hay que crear un plano de conversación y que exista un respeto mutuo. Eso es algo que los EE. UU. hoy no tienen.

PROGRAMA NUCLEAR NORCOREANO

El programa nuclear ha sido clave en las relaciones internacionales de Corea del Norte. El país abandonó el Tratado de No Proliferación Nuclear en 2003. ¿Por qué se llegó hasta tal extremo?

Se llega hasta este extremo porque sabíamos que EE. UU. iba a realizar ya la invasión preventiva sobre Corea del Norte. La forma de evitar de guerra es tener un elemento disuasorio lo suficientemente fuerte como para parar a los EE. UU.

Este elemento disuasorio no puede ser tener tres cazas de combate, sino que tiene que ser el arma nuclear. Si un país dispone del arma nuclear, cualquier otro país que intente invadirlo sabe que la respuesta va a ser tremenda y va a afectar a todo el mundo.

Sabemos que durante la durante la existencia de la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas existía un equilibrio nuclear. Ese equilibrio nuclear es el que previene, de hecho, las guerras. Por tanto, sabíamos que solo desarrollando el arma nuclear podríamos asegurar la vida de los ciudadanos en Corea del Norte, así como el futuro y la cultura del país. Si no, Corea del Norte acabaría como Irak. Que cualquiera se vaya a Irak y verá lo que significa la invasión y la supuesta liberación democrática por parte del imperio americano.

Sabiendo que esa era nuestra única garantía de futuro, Corea no solo desarrolló su arma nuclear y la probó —hizo su primera prueba subterránea—, sino que se retiró del Tratado de No Proliferación Nuclear, un Tratado totalmente obsoleto, y que de nada vale porque básicamente es una organización destinada a desarmar a otros países para preparar otra invasión.

Como consecuencia de la retirada de Corea del Norte del Tratado se estableció un grupo conocido como “Diálogo de Seis”, formado por Corea del Norte, Corea del Sur, EE. UU., China, Japón y Rusia. ¿Qué función tiene este grupo? ¿Es realmente útil?

Este grupo realmente no es un grupo de seis, este es un grupo de dos: EE. UU. y Corea del Norte, lo que pasa es que EE. UU. es un país muy arrogante. Como digo, nunca va a sentarse al mismo plano con Corea del Norte. De cara a lo que ellos llaman “comunidad internacional”, para no demostrar que tienen que dialogar con Corea del Norte, usan a otros elementos internacionales para que actúen un poco de acompañantes de ese diálogo. Pero Rusia, China, incluso la propia Corea del Sur, no tienen absolutamente nada que hacer porque la guerra de Corea la provocó EE. UU. en los 50, y la paz solo la puede firmar EE. UU., país que declaró la guerra. La guerra de Corea no fue entre el norte y el sur, fue entre EE. UU. y Corea del Norte. El único país que puede firmar la paz es Washington.

Corea del Sur, hasta el día de hoy, tiene a sus fuerzas militares bajo control militar norteamericano. Por lo tanto, el resto de personas que acuden a esa reunión, con toda su buena intención, no son más que acompañantes de una charla, de una discusión, entre EE. UU. y Corea del Norte. Es una especie de teatro que nosotros le permitimos a los americanos si eso permite que, por lo menos, podamos llevar a buen término la situación.

Desde el 2006, Corea del Norte ha realizado 5 pruebas nucleares. La última se produjo el 9 de septiembre. ¿Por qué Corea del Norte realiza estas pruebas a pesar de las condenas internacionales? ¿Va a realizar más pruebas en el futuro?

Primero hay que ver por qué se condena a Corea del Norte cuando hay países que hacen pruebas nucleares de forma regular como EE. UU., Francia o Reino Unido, los cuales van a destinar billones a renovar su arsenal nuclear y son aplaudidos. Vamos a ver… si un Estado desarrolla arsenal nuclear, ¿no será igual de malo en todo el mundo? Este es el doble rasero, la absoluta falsedad de los medios de comunicación y la manipulación absoluta de las masas en todo el mundo. Un país soberano tiene derecho a su defensa, y en el derecho a esa defensa está el desarrollo de cualquier arma que le asegura la vida a la población.

Si EE. UU., Francia, Inglaterra, Israel, Pakistán o India tienen armas nucleares, ¿por qué no las va a tener Corea del Norte? Es su derecho soberano. Eso para empezar.

Cualquier crítica no vale absolutamente para nada si no existe una crítica directa a todos esos países que he enumerado anteriormente, que tienen armas nucleares desde hace muchísimo más tiempo y en mucho mayor número.

Una vez dejado claro eso, Corea del Norte realiza esas pruebas nucleares con dos motivos: el primero, demostrar a EE. UU. que tenemos esa capacidad. Que, si atacan, no será solo el fin de Corea, será el fin del mundo. Corea no va a atacar a nadie, pero va a asegurar su supervivencia de cualquier manera posible. Eso incluye el uso de armas nucleares como defensa. El segundo motivo por el que Corea realiza esas pruebas nucleares es para su desarrollo científico. Mediante la explosión controlada de estos dispositivos bajo tierra los científicos pueden aprender muchas lecciones para seguir mejorando el desarrollo nuclear; por ejemplo, mediante la prueba con bomba de hidrógeno que se hizo no hace mucho tiempo.

¿Todas estas pruebas nucleares son subterráneas?

Sí. Hasta ahora todas las pruebas han sido subterráneas y, obviamente, muy limitadas. No se han detonado bombas nucleares ni la carga que tiene un misil nuclear. Han sido capacidades pequeñísimas, de forma experimental y, a la vez, para demostrar a EE. UU. mediante los sismógrafos que tenemos esa capacidad, porque EE. UU. siempre niega que Corea tenga esa capacidad.

EE. UU. siempre intenta ningunear a Corea del Norte a través de los medios de comunicación y su manipulación. Por lo tanto, eso puede llevar a un estado de guerra, porque se puede realmente confiar a la gente de que hay que atacar a Corea ahora que no tiene capacidad, pero Corea ya la tiene. Es muy tarde para que realicen una invasión del tipo de Libia e intenten destruir y ocupar el país.

Otro asunto polémico ha sido el desarrollo, por parte de Corea del Norte, de misiles de largo alcance. ¿El Gobierno norcoreano va a seguir desarrollando este tipo de armamento?

Sin ninguna duda. El desarrollo de armamento, en este caso de misiles, es por lo siguiente: obviamente, si atacan en tu país hay que defenderse atacando al país que te está atacando. Esto incluye las bases militares en Guam, Okinawa —en la zona de Asia-Pacífico— y golpes directos sobre el propio territorio norteamericano.

Para llegar a tantos miles y miles de kilómetros hacen falta misiles que tengan esa capacidad, lo que se conoce como misiles intercontinentales o de tres etapas. Corea del Norte ya los tiene. ¿Cómo ha demostrado que los tiene? Mediante el lanzamiento de sucesivos satélites. El lanzamiento de satélites es muy similar a la tecnología que se usa en los misiles militares.

No se trata solo de tener un arma nuclear, que de nada sirve si la detonas en tu propio territorio, pero si muestras que tienes capacidad nuclear, más los medios para transportar esa arma nuclear para golpear en el centro del imperio, eso hace inmediatamente que la situación geoestratégica cambie, y que los EE. UU. ya realmente se planteen no atacar, porque saben que también sería su propio fin.

DERECHOS HUMANOS

El artículo 64 de la Constitución de Corea del Norte establece que “el Estado garantizará de manera efectiva los verdaderos derechos y libertades democráticas, así como el bienestar material y cultural de todos sus ciudadanos”. No obstante, diversas organizaciones internacionales, como Amnistía Internacional, aseguran que en Corea de Norte no existe libertad de expresión. ¿Qué puede decir al respecto?

Amnistía Internacional es una de las muchas ONG que trabajan al servicio de la CIA y del Gobierno norteamericano. Esto lo he puesto en mi blog, porque cualquiera que investigue un poquito sobre quién está detrás de Amnistía Internacional; de dónde recibe dinero Amnistía Internacional; sobre cómo Amnistía Internacional es la que allana el terreno para la invasión de un Irak que supuestamente tenía armas nucleares… Es decir, una supuesta ONG que trabaja para los derechos humanos es la que justifica delante de Naciones Unidas y da los elementos para que se lancen ataques para invadir y matar a inocentes en otros países. Esto es lo que hace Amnistía Internacional.

Aparte de los sueldazos que tienen de 5.000 o 6.000 €, que obviamente no cobran de aquellos a los que explotan (a los chavales haciéndoles creer que están trabajando por el bien de la humanidad).

Así que cualquiera que se informe un poquito —que para eso existe Internet, no solo para ver Wikipedia— que investigue un poco y que investigue a directivos que han estado en Amnistía Internacional, que cuentan muy bien cómo funciona su aparato interno. No es más que un brazo, una extensión, de la propia CIA y del Gobierno norteamericano.

Diré más. El personal de Amnistía Internacional no está en Pyongyang, no va a Pyongyang. Hablan de supuestas entrevistas que han tenido con supuestos desertores de Corea del Norte en otros países. Las historias de estas personas no se combinan la una con la otra. Ha habido periodistas de investigación especializados de medios occidentales, que no pertenecen a ninguna ONG, que han entrevistado por separado a varios de estos supuestos desertores y se han dado cuenta de que no coinciden para nada sus historias. Había quien decía que estaba en el campo 34, ubicado en un lugar X, y otra persona afirmaba que ese campo estaba en otro lugar distinto.

O sea, no solo no tienen pruebas reales, sino que lo único que tienen, que son supuestos testimonios de personas desesperadas, se contradicen absolutamente todos. Esto no valdría en ninguna corte del mundo, ni en España ni en EE. UU. Pero en cambio, occidente y EE. UU. usa estos testimonios para demonizar, acusar y justificar una invasión sobre territorio norcoreano.

Por lo tanto, este tipo de organismos —como Voice of America o Voice of Asia, que está pagada por la Secretaría de Estado norteamericana y por la propia House of Representatives de EE. UU.— están totalmente desacreditados.

Que se investigue un poco, y en inglés por favor, para ver lo que se esconde detrás de estas supuestas ONG de supuestos derechos humanos.

Otras fuentes internacionales[1] [2] [3] señalan que en Corea del Norte hay una serie de campos de trabajos forzados (kwalliso) al que son enviadas personas sin ningún proceso judicial, junto con las tres generaciones completas de su familia. ¿Esto ocurre realmente?

No. Es totalmente falso. Lo de las tres generaciones es absolutamente falso, y lo de enviar a una persona a un campo de trabajo forzado sin ningún juicio es totalmente falso.

Lo que ocurre en Corea del Norte es que, en vez de haber prisiones convencionales, como las puede haber en EE. UU. (aunque bueno, no son convencionales porque usan a los presos como esclavos para empresas privadas) hay campos de trabajo donde un criminal, que ha sido procesado, ha tenido su defensa y ha sido condenado, tiene que hacer trabajos sociales, bien en la recogida de arroz, en la fabricación de muebles… haciendo todo tipo de labores, no remuneradas en este caso, para pagar su delito.

La diferencia consiste en que en vez de prisiones tenemos campos de trabajo: tenemos una granja, tenemos fábricas… donde se ubica a esos delincuentes, que son delincuentes, procesados y condenados. No tiene nada que ver con que tengan una opinión política diferente o disientan políticamente.

Tampoco existe la posibilidad de que tres personas de una generación, tres ramas consanguíneas, vayan a prisión. Eso es absurdo, absolutamente absurdo. Jamás, jamás he visto yo esa posibilidad en Corea en todos los años que llevo, ni tampoco he oído nunca ese tipo de casos. Además, he visto a delincuentes, y he conocido la situación de algunos, y jamás he visto aplicarse ese tipo de norma.

También se denuncia que existen campos de reeducación (kyohwaso), dirigidos por el Ministerio de Seguridad Pública, donde las personas son torturadas y viven en condiciones pésimas. ¿Es esto real?

No. Los propios campos de trabajo son los propios campos de reeducación. La persona no solo realiza un trabajo físico, sino que luego se le educa intelectualmente para volver a reintegrarse en la sociedad.

Existen clases teóricas. Es decir, además de la parte física hay estudios culturales y de readaptación a la sociedad, pero no tienen nada que ver con esos campos de reeducación que dicen.

Se dice que el actual jefe de Estado, Kim Jon-un, estudió en Berna, Suiza. ¿Un estudiante norcoreano cualquiera podría hacer lo mismo?

Él no estudió en Berna, Suiza. Él aprendió lenguas extranjeras durante un corto periodo de tiempo en Berna camuflado como hijo de uno de los conductores de la embajada.

Tenemos a miles de coreanos jóvenes en todo el mundo aprendiendo no solo lenguas extranjeras, sino también ingeniería, matemáticas, y todo tipo de estudios.

Tenemos convenios con muchísimas universidades. Ahora los estamos intentando implementar en universidades españolas para intercambio de estudiantes. Por lo tanto, tenemos estudiantes mongoles, chinos y vietnamitas en la Universidad Kim Il-sung, en Pyongyang; y tenemos jóvenes de Pyongyang estudiando en países extranjeros. Así que es una cosa totalmente normal.

Pero como digo, y es muy importante, [Kim Jon-un] no se educó en Suiza, él es graduado por la Universidad Militar Kim Il-sung en Corea del Norte. Él solo fue a Suiza para aprender lenguas extranjeras. Quiero puntualizar: él no está educado como un extranjero ni ha aprendido ni ha desarrollado sus títulos en universidades extranjeras.

Un estudiante estadounidense en Corea del Norte, Otto Frederick Warmbier, descolgó un elemento de propaganda y fue juzgado por ello. ¿Qué ha ocurrido con él?

Actualmente está preso en Corea. Está en uno de los campos de trabajo por robo de uno de los símbolos nacionales.

Primero, él entró en una zona totalmente restringida, en la que existen varias advertencias de que esa zona es controlada —es una zona de seguridad, en la que no puede entrar nadie; no solo extranjeros, nacionales también—.  Es una zona restringida del Gobierno. En este caso son las zonas de oficina interna habilitadas en el hotel Yanggakdo, donde él se alojaba. Una zona exclusiva donde ni siquiera para el ascensor. No es posible acceder de otra forma que no sea conociendo cómo llegar hasta ahí.

En ese lugar interno, en las oficinas, puede encontrarse la bandera de la República, el escudo y los lemas de nuestros líderes, que es lo mismo que tener sus retratos. Son los símbolos nacionales, de identidad de la nación, y es lo que él robo por orden de la propia CIA, según dio testimonio.

Esa era una de las pruebas que le había ordenador la CIA: si llevaba un póster donde aparecía el nombre de nuestro líder Kim Jong-il, le darían más trabajo en los servicios de inteligencia y le compensarían económicamente. Eso fue lo que él mismo declaró en el juicio.

Así que, como persona pagada ejerciendo labores de espionaje en una nación extranjera y, sobre todo, por robar un símbolo nacional, como pudiera ser una bandera o la foto de su majestad del rey en España, tuvo una pena de, actualmente, 15 años en trabajos forzados.

¿En qué campo se encuentra?

No lo sé exactamente, pero supongo que estará recogiendo arroz ahora mismo. Estará 8 horas al día, 5 días a la semana, recogiendo arroz. Pero no sé en qué campo se encuentra exactamente porque no me he informado más del caso.

¿Usted ve alguna semejanza entre el libro de George Orwell 1984 y Corea del Norte?

No, no veo semejanzas.

No me he leído el libro entero porque me parece realmente aburrido; creo además que George Orwell es un escritor totalmente mediocre, que se ha idealizado probablemente gracias a la propaganda norteamericana y al sistema capitalista. Era una persona totalmente inestable que no sabía ni siquiera quién era él mismo ni qué ideología tenía. De hecho, estuvo dando bandazos durante toda su vida.

Puede ser que sea porque he leído las obras traducidas al castellano y no están tan bien traducidas, pero es un escritor bastante mediocre, y no solo lo digo yo, sino muchos expertos.

Se trata básicamente de una pieza de propaganda que se ha usado continuamente como elemento para, de nuevo, demonizar e insultar a una ideología, en este caso al socialismo, que desconocía, porque básicamente lo que pudo conocer del socialismo fueron algunos ámbitos republicanos durante su visita a España. Poco más.

Aun así, estuvo dando bandazos hasta que se convirtió en un mero escritor barato de propaganda norteamericana.

IDEOLOGÍA, POLÍTICA, RELIGIÓN Y ECONOMÍA DE COREA DEL NORTE

El artículo 3 de la Constitución dice que Corea del Norte se regirá por la ideología Juche y la ideología Songun. ¿En qué consisten estas dos ideologías?

Podríamos definir Juche como el socialismo de estilo coreano, que es diferente al marxismo-leninismo tradicional. Es el socialismo propio de Corea del Norte. Cuenta con elementos muy importantes de su cultura y de su tradición. Es una idea original creada por el presidente Kim Il-sung.

Songun es la política de prioridad militar. Esta política define que si un país no es fuerte en su defensa, ese país estará siempre condenado a servir a los demás: será una mera marioneta porque, o bien será invadido por otras naciones más potentes, o bien estará obligado a hacer lo que estas potencias le dicen y, de lo contrario, será invadido económicamente, políticamente y militarmente.

Así que para que una nación sea independiente y soberana, tiene que tener un gran ejército. Eso es lo que significa la política Songun.

¿No cree que la ideología Songun provoca que una gran cantidad de recursos estatales se inviertan en asuntos militares y no en atender los derechos más básicos de la población?

Para nada. Actualmente se destina un 17% del PIB a la defensa del país. La diferencia es que en Corea del Norte el Ejército trabaja para el pueblo. Ese Ejército es el que construye las casas que luego nuestro Gobierno entrega a los ciudadanos gratuitamente.

Los militares trabajan en 3 turnos de 8 horas. Es decir, las 24 horas del día están construyendo casas que se entregan de forma gratuita a los ciudadanos. Por eso no existen los sintecho en Corea del Norte.

También construyen las centrales hidroeléctricas que dan energía para encender la calefacción o para cocinar el arroz en las casas.

El Ejército es la fuerza de la construcción, es incluso el que saca el carbón de las minas. Está al frente de las tareas más duras físicamente, e incluso psicológicamente. Por tanto, antes que ser solo el escudo de un país, en este caso es la fuerza de construcción y la fuerza que mantiene el desarrollo económico de Corea.

El Frente Democrático para la Reunificación de la Patria aglutina a los tres principales partidos políticos del país, siendo el más importante el Partido del Trabajo de Corea. ¿El Partido Social Demócrata y el Partido Chondoísta Chong-u tienen algún tipo de libertad, o están totalmente controlados por el Partido del Trabajo?

Tienen libertad dentro de su propio margen como partidos. Eligen sus propios cargos en el partido y, aunque son minoritarios, existe absoluto respeto tanto por sus siglas, como por su historia y su tradición. Por eso tienen representantes propios en el Parlamento.

Dentro de su capacidad y su libertad pueden exponer cualquier tipo de ley o derogación en el Parlamento, como sucede en cualquier otro Parlamento.

Aunque la mayoría está en manos del Partido del Trabajo, por lo que los partidos que están en minoría no pueden aprobar leyes solo con sus diputados. Necesitan conseguir el apoyo de otros para que esa ley o proposición siga adelante.

¿Estos partidos pueden hacer su propia campaña electoral?

En teoría esos partidos pueden hacer su propia campaña, pero la realidad es que no están compitiendo el uno con el otro. Son un Frente común.

Lo que hacen es proponer, en todo caso, a aquellos diputados que ellos consideran más adecuados, dentro de sus propios miembros y de las personas que hayan conseguido las suficientes firmas para presentarse como diputados a la Asamblea Popular Suprema.

No hacen una campaña de oposición, como sucede en España, donde el 95% del tiempo los políticos se dedican a insultar o atacar a otros en vez de trabajar por el pueblo.

Este Frente a lo que se dedica precisamente es a trabajar conjuntamente por políticas para el país, no a luchar solo por una posición.

El sábado 1 de octubre el Partido Socialista Obrero Español tuvo que hacer frente a una dura lucha interna que terminó con la dimisión del secretario general. ¿Usted cree que alguien del Partido del Trabajo de Corea sería capaz de desafiar a su secretario general, Kim Jong-un? Si lo hiciera, ¿sería enviado a prisión?

Empezando por el final: no. Si lo hiciera, no sería enviado a prisión, pero lógicamente este caso no va a existir porque existe una absoluta mayoría que lo apoya. ¿Por qué le apoya? Porque nuestro gran líder Kim Jong-il, que ha sido el que ha desarrollado y protegido el país, dijo que [Kim Jong-un] tenía la capacidad para poder unificar al pueblo para continuar por la revolución.

Si nuestro líder más querido, nuestro líder Kim Jong-il, nos dice que apoyemos a nuestro mariscal Kim Jong-un porque él va a continuar la revolución y nuestra fórmula ideológica, y él consigue un gran apoyo, si hay 2, 3 o 4 personas, que las habrá, que no están de acuerdo, no pueden hacer nada porque son ínfima minoría, como lo fue el general Jang Song Thaek que intentó dar un golpe de Estado.

Como [este general] estaba en contra de nuestro mariscal Kim Jong-un, y no pudo conseguir apoyos en el Parlamento para retirarlo de su posición, intentó dar un golpe de Estado. Y fue sentenciado por intento de golpe de Estado, no porque hubiera opinado diferente.

Cada cinco años hay elecciones para elegir a los 687 diputados de la Asamblea Suprema del Pueblo, principal órgano legislativo del país. ¿Son libres estas elecciones? Además de los tres partidos mencionados anteriormente, ¿puede presentarse otro, o una persona individualmente?

Pueden presentarse personas de forma independiente. Hay varios asientos reservados actualmente para estos casos.

No se pueden presentar nuevos partidos porque es un país socialista, es un país revolucionario donde no se va a permitir la implantación de enfermedades del pasado, como pudiera ser la prostitución, el consumo de opiáceos… cosas que han desaparecido totalmente del país.

Dentro de la idea revolucionaria, de la idea socialista, hay muchas formas de pensar y muchas tendencias. Incluso cabría la posibilidad de pasar al capitalismo si alguien consiguiera convencer a sus compañeros, como hizo Mijaíl Gorbachov siendo secretario general del PCUS en la URSS, destruyendo el socialismo en la Unión Soviética. Teóricamente existiría esa posibilidad, pero como en la realidad la absoluta mayoría apoya la revolución, eso no va a pasar, no va a haber un cambio drástico.

Dentro de los propios partidos, y dentro de la Asamblea Popular Suprema, teóricamente se podría votar a favor de implementar un sistema decadente capitalista, o un sistema pro-americano, pero en la actualidad no existe ese cuórum ni esa fuerza para realizar un retroceso hacia el pasado.

Teniendo en cuenta eso, cualquier ciudadano que sea mayor de 17 años de edad se puede presentar por cualquiera de los tres partidos o de forma independiente para ser diputado. Una vez elegido por el pueblo, puede votar las leyes que, teóricamente, podrían retirar el socialismo de la República.

El Parlamento español, además de legislar, controla las acciones del Gobierno durante las llamadas sesiones de control. ¿La Asamblea Suprema del Pueblo también controla al Gobierno?

También controla al Gobierno. No existe un Senado, pero sí existen Asambleas Extraordinarias de la Asamblea Popular Suprema. No solo a nivel nacional, sino a nivel, por ejemplo, de ciudad: hay un Comité en la ciudad que supervisa y está continuamente verificando las políticas que se llevan a cabo a nivel de Gobierno.

Entonces, tanto a nivel nacional como a nivel de ciudad o de granja cooperativa —lo equivalente a un pueblo— existen mecanismos de control. No con un Senado, pero mediante una Comisión Extraordinaria de la Asamblea Popular Suprema.

El artículo 68 de la Constitución dice que “los ciudadanos tienen libertad de creencia religiosa”. ¿Se respeta este hecho? ¿Se patrocina el ateísmo desde el Estado?

El Estado es totalmente laico, no se patrocina ningún tipo de creencia religiosa, incluido el ateísmo, que es también un cierto tipo de creencia porque obliga a creer que no existe un dios, por lo que el ateísmo es una especie de religión.

Regresando al concepto de un Gobierno laico, que es lo que existe en Corea del Norte, el Gobierno se mantiene totalmente ajeno a ese tipo de preceptos, y no se guía por principios espirituales a favor o en contra de unos o de otros. El Gobierno lo que hace es que las personas individuales tengan su creencia religiosa; o no, pudiendo ser ateas también.

Tienen que ser siempre creencias que existan por tradición en Corea. No se pueden implantar nuevas religiones, como por ejemplo la cienciología, testigos de Jehová, la Iglesia de los Santos de los Últimos Días (mormones)…

[Se permiten las religiones tradiciones], que son: cristianismo, catolicismo, protestantismo, budismo y chondoísmo.

¿Por qué los chondoístas tienen un partido propio?

Porque desde la ocupación de Corea por parte de Japón crearon un partido y estuvieron al frente de la liberación del país. Son tan “monjes” como guerreros. Es una creencia mucho más filosófica que espiritual, aunque a decir verdad se le considera una religión.

Los principios que mantiene el chondoísmo son casi políticos. [Se basan en] la creación de un paraíso en la Tierra; en traer el paraíso del cielo a la tierra de los seres humanos. Esto conlleva una serie de actividades políticas.

El chondoísmo es una religión muy curiosa que tiene casi tanto de política y de filosofía como de religión. Por lo tanto, es normal que se haya articulado dentro de un partido y que ese partido, siendo uno de los liberadores de Corea y de los creadores de la Corea socialista, se mantenga en la Asamblea Popular Suprema y se permita su existencia.

Los artículos 19 y 20 de la Constitución establecen una economía centralizada y planificada. El artículo 19 hace mención además a la autarquía. ¿Es efectivo este sistema económico? ¿Cuál es la situación económica actual?

Es totalmente efectivo. De hecho, es lo que permite la independencia. Como digo de nuevo, la mayoría de los países del mundo dependen de los más poderosos: importan totalmente la energía, importan elementos básicos… Y si esos países [poderosos] deciden un día cerrar el grifo, [los otros países] se hunden en la absoluta miseria. Es el caso, por ejemplo, de España y de otras muchas naciones que dependen de ese mercado internacional.

La única forma de que los ciudadanos de un país sean dueños de su destino y voten sus propias leyes sin influencia extranjera es mediante la autarquía.

Obviamente la autarquía, la autosuficiencia, no se puede desarrollar al 100%. Ninguna nación tiene todos los elementos para producirlos por sí misma, pero sí es posible llegar a un 90% o a un 92%, al máximo posible que permita mantener esa independencia propia de la nación y permita que la economía nacional quede dentro del país, que no se vaya a países extranjeros importando películas de Hollywood mientras se ignora a los directores nacionales. Es decir, se está consumiendo basura en la radio que viene de Washington mientras que a los compositores españoles no se les deja publicar sus trabajos. Todo eso es absurdo.

Primero una nación debe desarrollar su propia industria; tratar de facilitar todo lo necesario a los que conviven en esa comunidad y después, cuando le sobra, dar al resto y hacer otras actividades. Pero la importancia de esa autarquía es esencial. Sin eso, una nación no tiene soberanía y, por tanto, está arruinada y está en manos de otros.

Según Naciones Unidas, más del 70% de la población sufre malnutrición o tiene problemas para alimentarse. ¿Ha fracasado el sistema público de distribución de comida?

No. Es totalmente falso. Puedo llevar de la mano a quien quiera por todas las provincias para demostrar que eso no es cierto.

Corea del Norte en la actualidad, en el año 2016, todavía tiene algunas carencias a nivel de variedad alimenticia; es decir, a nivel de malnutrición —como en el caso de los niños en España—, pero no de desnutrición.

[En Corea del Norte] no se consiguen los elementos que serían necesarios e ideales para mantener el 100% de las necesidades en el cuerpo humano. Es decir, la variedad de vitaminas, minerales, oligoelementos, etc. que necesita el cuerpo humano diariamente. Para llegar a ese 100% hace falta tomar una variedad de alimentos que en el caso de Corea no existen, porque no tenemos clima para producir cítricos como naranjas o limones. Es un gran problema la vitamina C. Tampoco hay pastos donde puedan pastar las vacas para producir leche y otras fuentes de calcio. Entonces, hay falta de determinados elementos, pero eso no significa que haya hambre. Hay problemas, en este caso, específicos de malnutrición debido a la falta de territorio cultivable y de determinados elementos.

En España no es así: en España hay malnutrición, hay muchos niños que pasan hambre todos los días, cuando el país tiene de todo. De hecho, es una de las despensas de Europa. Esto se produce por mal manejo de la economía por abuso del capital.

¿Usted cree que se conseguirá la reunificación de Corea alguna vez?

Sí, tengo confianza en que se conseguirá. Hubo ya dos presidentes surcoreanos [Kim Dae-jung y Roh Moo-hyun] que abogaron por ello y Corea del Norte siempre estará dispuesta.

Desde el año 2000 hasta el año 2007 se avanzó hacia la reunificación, después ese proceso se paró debido a los presidentes ultraconservadores, entre ellos la actual presidenta de Corea del Sur Park Geun-hye.

No obstante, tarde o temprano ganará un partido más progresista en Corea del Sur y, cuando gane, se retomará ese entendimiento entre el Norte y el Sur. Estoy seguro de que avanzaremos hacia la reunificación y un día la conseguiremos.

RELACIONES COREA DEL NORTE – NACIONES UNIDAS

Corea del Norte es Estado miembro de las Naciones Unidas desde el 17 de septiembre de 1991. ¿Cómo son las relaciones con esta organización?

Depende de qué parte de la organización. Naciones Unidas es un organismo muy grande.

Esencialmente, EE. UU. controla esta organización. La guerra contra Corea la lanzó, de hecho, Naciones Unidas, pero sabemos que fueron los propios EE. UU. aprovechando un momento en que la Unión Soviética había vetado al Consejo de Seguridad.

Por desgracia, Naciones Unidas no está en el mismo nivel en todos los países. Es un foro de comunicación en el que el control principal reside ahora mismo en manos de los EE. UU. y, en menor medida, en Rusia y en China.

Partiendo de esa base, de que no es realmente un lugar donde todo el mundo esté al mismo nivel, depende de la organización. Dentro de Naciones Unidas hay organizaciones que son más serias o que son más efectivas y tenemos relación, y otras con las que no porque están manipuladas por diversos intereses o por problemas de corrupción.

Tengo bastantes amigos que trabajan en Naciones Unidas y conozco a muchos de sus miembros en diferentes organizaciones y comentaré un ejemplo sobre el World Food Programme (WFP) y la Food Agriculture Organization (FAO).

El WFP acude inmediatamente en el caso de un desastre (un huracán, un terremoto, etc.) y, supuestamente, usa los recursos que tiene para darlos a la población de forma urgente. Cuando esa emergencia ya ha remitido, quien debe ocupar el lugar es la FAO, porque la FAO ayuda a cada nación a aprender a pescar, no a dar el pescado.

Lo que ocurre es que, según me han dicho a mí amigos que tengo en la FAO, el WPF para tener más dinero, para generar más ingresos, no les deja entrar. Cuando ocurre una catástrofe intentan quedarse de forma exclusiva en esa zona durante el máximo de tiempo posible. De esa forma, los recursos que dan los países miembros, ONG y personas privadas se canalizan hacia ellos; no dejan a la FAO hacer su propio trabajo.

Así que en una cosa tan importante como la vida de millones de seres humanos, que dependen de esa comida y de esa ayuda internacional, hay conflictos internos dentro de Naciones Unidas, así como intereses personales.

En cuanto al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), obviamente, siempre está de lado de los EE. UU.

Naciones Unidas es un lugar donde se debe estar, porque es un foro de encuentro con otras naciones, y es el único foro real donde puede existir ese aspecto común, pero no significa que Naciones Unidas, ni por un segundo, sea imparcial, porque no lo es.

El propio secretario general, Ban Ki-moon, ha estado hablando a favor de la guerra de Corea y dándole las gracias a los norteamericanos porque ayudaron a salvar a Corea del Sur. Él mismo demuestra cómo son las Naciones Unidas.

En 2007, Ban Ki-moon, fue elegido secretario general de Naciones Unidas. ¿Cuál fue la reacción de Corea del Norte al saber que un surcoreano iba a estar en uno de los cargos más importantes de la organización?

No hubo una gran reacción a eso. Es bastante indiferente. Él no sustenta nada de poder. No es un cargo de autoridad en absoluto.

Discrepo con la posición infantilista que la gente cree sobre el secretario general, sobre que tiene algún poder. Es un mero representante, es la cara visible —como efecto de marketing— de una organización, pero él no es nadie ni realmente decide nada. Quien está detrás son los EE. UU.

Antes de ser secretario general, Ban Ki-moon fue ministro de Asuntos Exteriores de Corea del Sur. ¿Cómo fueron las relaciones entre Corea del Sur y Corea del Norte durante su etapa en el ministerio?

Un ministro de Relaciones Exteriores en Corea del Sur pinta bien poco. En Corea del Sur las chaebol —las grandes empresas como Samsung, Hyundai, LG…— son las que tienen un peso muy importante a nivel político: primero son los negocios los que mandan.

Según esos negocios así irá luego la política de asuntos exteriores. Luego va a depender también del presidente o presidenta. En ese caso, sí tiene bastante más influencia respecto a cómo va a actuar el gabinete. La verdad es que [los tiempos de Ban Ki-moon como ministro] fueron mejores que ahora; todos los tiempos han sido mejores que ahora.

Bajo la actual presidenta surcoreana, Park Geun-hye, y todos los ministros que actúan bajo su mandato, estamos ahora en la situación más terrible que ha existido nunca en la península coreana. Al estar en una posición de casi enfrentamiento bélico, cualquier cosa del pasado fue mejor.

Ban Ki-moon no ha sido relevante. Ni pro-unificación ni pro-paz ni contra la paz. Quienes realmente han dado el paso, y han hecho notar su presencia, han sido los presidentes surcoreanos Kim Dae-jung y Roh Moo-hyun. Han sido los presidentes que realmente han puesto la carne en el asador y han dado la cara para renunciar al control norteamericano y desear la reunificación pacífica de Corea.

El portugués Antonio Guterres se perfila como próximo secretario general de la ONU. ¿Sabe si el Gobierno de Corea del Norte ve con buenos ojos la elección de Guterres?

No creo que nuestro Gobierno vea esta elección de forma positiva o negativa. De nuevo, va a ser una nueva cara que intentará mostrar una actitud de entendimiento, de paz… lo que tiene que ver con la labor mediática del secretario general. Detrás de eso no va a hacer nada, [como tampoco hizo nada Naciones Unidas con] la guerra de Irak, que contó con el visto bueno de la ONU por unas armas de destrucción masiva que nunca se encontraron.

Al final, las invasiones norteamericanas, las invasiones de un imperio, son las mismas que las del Imperio romano, pero con mucha más capacidad. Normalmente buscan crear un caso, construir unas circunstancias que permitan mostrar a EE. UU. como un país liberador y no como unos invasores, que es lo que es EE. UU.: el mayor imperio que existe actualmente en el mundo.

Al final, el señor Guterres o quien sea secretario general no va a ser más que un señor con un salario que va a intentar mostrar una cara bonita delante de los espectadores (la mayoría de la población, que no entiende ni sabe quién está controlando los hilos del mundo).

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